LA MUERTE DE UN CORCEL

Estarian rondando la 12 o 1 de la tarde de ayer cuando lo vi por ultima vez, aunque la verdad es que no podria asegurarlo por completo. Pero de que estaba ahi, no me queda duda.
El problema vino despues, cuando lo busque para apagarlo por aquello de que no fuera a explotar el avion de aviacsa, o de perdida para que no me fueran a regañar publicamente las azafatas.
La primera reaccion fue preguntarle a mi banda si ellos lo habian visto, si ellos lo tenian.
Nel. Nadie.
Verde!, ya lo perdi- pense con panico.
Me marque desde otro telefono y efectivamente, la llamada se iba directo a buzon.
Mi celular me acompaño a un monton de lados, a todos los que he expuesto aca, traia mis contactos, mis mensajes y mis fotos privates. En este momento y desde ayer, otros dedos pulsan sus teclas, su lente encuadra el rostro de alguien mas y graba la imagen a 3 mega pixeles de asquerosa falta de honradez. Que facil hubiera sido dejarlo prendido y dar con el dueño (que soy yo) y hacermelo llegar, pasando a la historia como un caso rarisimo de buena onda chilanguesca.
Pero no, estimado y reprochante publico lector, la banda que me atendio para darme de almorzar, quien me haya vendido las donas, o quien se lo haya encontrado en el baño, hoy es una estadistica mas que redondea perfectamente la impresion de que cuidas tus cosas o vales madre.
No estoy encabronado por quien haya sido que se lo haya quedado (eso ya lo supere), mas bien estoy encabronado conmigo mismo por perder al fiel compañero de aventuras.
Mi cel se me cayo muchas veces, se me perdieron tres cargadores, se quedaba sin servicio, sin red, sin memoria, pero nunca nunca nunca, fallo.
Seguro el estara pensando lo mismo de mi, podia dejar olvidada la cartera o perder las llaves. Incluso el nextel quedo partido en 2 una vez, pero el celular... ese se cosia aparte. El iPod podia quedarse sin usar, pero mi verdadero objeto de seguridad era el celular.
A la chingada mis mensajes personales o mis videos de sexo explicito (seeeeh), lo mas preocupante es darme cuenta que como diria Tyler Durden 'terminas por pertenecerle a tus pertenencias' y de plano hoy me siento como si algo me faltara mas alla que un mugroso telefono movil del que ademas, tantas veces renegue dado su facilidad para delatarme ante mis obligaciones.
No era el modelo de moda, creo que nunca lo fue, pero el sonoro encanto de escuchar a LED ZEPELLIN con Inmigrant Song repicara siempre en mi cabeza como el ringtone por excelencia de que alguien me buscaba.
Como sea, y por deprimente que parezca, hoy pido otra vez el celular de todos para que cuando llegue el remplazo me ocupe en la aburrida y odiosa tarea de guardar y guardar contactos.
Con una resignacion en proceso, aca les dejo el susodicho ringtone para que se lo descaguen en honor al corcel que viajo conmigo hasta el otro lado de mi propia persona.
Seguiremos reportando...

3 Comments:
Muchas veces perdí, me perdieron o decidí perder mi celular. Siempre se mereció un texto como este. Copy paste para mi próximo luto.
Abrazo de gol.
"who´s gonna ride your wild horses?"
eso mismo digo yo!
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