THE AWFUL TRUST
Estimada corte zelestial de mi universo imaginario, bienvenidos otra vez a los rejurgitantes (siempre lo escribo diferente) pensamientos del oscurantisimo lado iluminado de mi bipolaridad existencial (ya valio madre, vengo inspirado).
Hace algunos dias fui acribillado con una serie de preguntas sobre un escabroso tema que pensaba yo era parte de mi historia. Y de pronto fui cuestionado salvajemente sobre el asunto (tan penoso como innexplicable) y me preguntaban como remediarlo, desde mi punto de vista como 'el ofendido' del caso.
Y es que la cuestion de la que estamos hablando, la verdadera victima de las cosas, el saldo pendiente, el recuento de los daños (estoy citando a la trevi, que pedo?) no es otra cosa que aquella delicada y mamila señorita virginal llamada LA CONFIANZA.
Soy un idealista de la humanidad, me gusta pensar que la gente a pesar de su propia naturaleza medio ojete de pronto puede renunciar a sus propios y mas bajos instintos y ser leal ante cualquier circunstancia. Igual no soy quien para hablar del asunto, he traicionado tantas personas y he roto tantas promesas que la policia del karma termina por regresar de pronto el balonazo.
Y las cosas simplemente se mandan al carajo. Se quedan en eso, en una ventana rota, en una pared con clavos, en una llanta ponchada. Y nunca mas se regresan a su naturaleza original.
Romper una confianza no es que sea el peor pecado del mundo, es decir, que levante la mano quien no se haya pasado de lanza con alguien. Pero los que conocemos el camino, y hemos intentado reparar los daños sabemos que es un esfuerzo cansado e inutil. Condenado al fracaso, sin promesa de exito, sin esperanza de nada.
Uno de los caminos mas comunes aposterioris de que uno se siente en esa fase de 'porque me quieren ver la cara' es la venganza. Y empieza uno a elucubrar la manera de hacer caer el peso de su pinche coraje sobre quien resulte responsable, y vale madre si se lleva entre las patas a quien menos culpa tiene. Y entonces acontecen mitologicas revanchas onda KillBill, donde la ofendida se toma su tiempo, se arma su plan, toma aire, decide ser paciente y madres! cobra las facturas atrasadas de un solido y fugaz chingazo.
Pero de eso si, no me pueden culpar. Por lo menos no esta vez.
Fui bastante ecuanime y justo. Hasta para las pendejadas aplica aquello de nada con exceso y todo con medida. De verdad, a los involucrados y sus emisarios, estoy sin pedos, live and let die.
Sin animos de ofender, aca les dejo el soundtrack del asunto nomas porque la rescate hace poco del playlist y no dice nada coherente, PEARL JAM, Yellow Let Better.
Seguiremos reportando...


