DON SENEN
La historia de mi abuelo es tan legendaria como inversomil.
Su padre era un verdadero y autentico hijo de la chingada, como tenia cierto poder en la rancheria donde vivia le encantaba agarrar la jarra y salir de galan en su caballo enamorando por la buena o por la mala a las dulces feminas del estado mexicano de Guerrero, en la zona conocida como tierra caliente.
En esas se las rolaba el don, cuando una bala perdida engendro a don Senen.
Como buen villano de pelicula mexicana digamos que simplemente se hizo wey e ignoro a su retoño como en muchas ocasiones anteriores y posteriores. A temprana edad a don Senen le dio curiosidad saber sobre su padre, datos que le fueron negados por su progenitora porque en aquel entonces la ley de transparencia era digamos que una frivolidad. Sin embargo, la curiosidad le dio a mi abuelo la respuesta: es el señor de la hacienda y no hagas pedo.
Bautizado originalmente como hijo natural, mi abuelo decidio tomar el apellido de su padre a pesar de los reniegos de su jefecita. Se cambio a Senen Valencia asi nomas de ganas.
Cuando don Senen crecio, se enamoro de Juana Figueroa. Una tipica representante de los comerciales de la secretaria de turismo de mexico, mama juanita como me enseñaron a llamar a mi abuela, era capaz de rezar el rosario a las 7 de la mañana y a las 8 arrancarle la cabeza a una gallina para almorzar.
De ese matrimonio nacieron como 12 hijos, de los cuales sobrevivieron 8. Mi padre, Margaro fue el ultimo y por ende el consen de mi abuela. De don Senen no, y a los 8 años lo mando para la calle con sus otros hermanos a vivir en un internado por que simplemente no tenia dinero para mantenerlos. Mi padre fue de esos niños que uno ve en los ranchos, encueradillos jugando en el lodo y de pronto se vio en la calle sin mas instrucciones que ganarse una beca en la escuela para no pasar hambres.
Huevon como pocos, mi abuelo pasaba veranos enteros viendo crecer las milpas, a la sombra de un mango estirando la mano cuando le daba hambre.
Don Senen fue el unico que vi que llamara pendejo a mi padre sin generar ninguna reaccion (le tome mucho cariño por eso), no era precisamente un mar de emociones (cuando yo tenia 8 anios me regano porque lo salude de beso 'los hombres no se besan, no sea joto mijo'), pero una navidad que estaban todos sus hijos en el rancho (changata de nombre, hagame el favor) saco su violin y se puso a tocar en la noche.
La semana pasada un derrame cerebral le dio la despedida a don Senen.
Mi padre corrio a verlo pero cuando llego a buscarle ya lo habian enterrado. Mija Victoria se limito a preguntarme si el Don se habia quedado dormido y ya no lo habian podido despertar.
Se me acabaron los abuelos ora si. El ultimo As de la baraja dejo el juego, ya no soy nieto de nadie y eso me da un poco de nostalgia, extranare a mi abuelo como se extranaria a una institucion tan ancestral como el Seguro Social, no es que le haya tenido un gran carino pero su ausencia me hara la vida innedita en muchos sentidos.
Hasta donde estes abuelo, un beso aunque no te gusten.
Seguiremos reportando.
Su padre era un verdadero y autentico hijo de la chingada, como tenia cierto poder en la rancheria donde vivia le encantaba agarrar la jarra y salir de galan en su caballo enamorando por la buena o por la mala a las dulces feminas del estado mexicano de Guerrero, en la zona conocida como tierra caliente.
En esas se las rolaba el don, cuando una bala perdida engendro a don Senen.
Como buen villano de pelicula mexicana digamos que simplemente se hizo wey e ignoro a su retoño como en muchas ocasiones anteriores y posteriores. A temprana edad a don Senen le dio curiosidad saber sobre su padre, datos que le fueron negados por su progenitora porque en aquel entonces la ley de transparencia era digamos que una frivolidad. Sin embargo, la curiosidad le dio a mi abuelo la respuesta: es el señor de la hacienda y no hagas pedo.
Bautizado originalmente como hijo natural, mi abuelo decidio tomar el apellido de su padre a pesar de los reniegos de su jefecita. Se cambio a Senen Valencia asi nomas de ganas.
Cuando don Senen crecio, se enamoro de Juana Figueroa. Una tipica representante de los comerciales de la secretaria de turismo de mexico, mama juanita como me enseñaron a llamar a mi abuela, era capaz de rezar el rosario a las 7 de la mañana y a las 8 arrancarle la cabeza a una gallina para almorzar.
De ese matrimonio nacieron como 12 hijos, de los cuales sobrevivieron 8. Mi padre, Margaro fue el ultimo y por ende el consen de mi abuela. De don Senen no, y a los 8 años lo mando para la calle con sus otros hermanos a vivir en un internado por que simplemente no tenia dinero para mantenerlos. Mi padre fue de esos niños que uno ve en los ranchos, encueradillos jugando en el lodo y de pronto se vio en la calle sin mas instrucciones que ganarse una beca en la escuela para no pasar hambres.
Huevon como pocos, mi abuelo pasaba veranos enteros viendo crecer las milpas, a la sombra de un mango estirando la mano cuando le daba hambre.
Don Senen fue el unico que vi que llamara pendejo a mi padre sin generar ninguna reaccion (le tome mucho cariño por eso), no era precisamente un mar de emociones (cuando yo tenia 8 anios me regano porque lo salude de beso 'los hombres no se besan, no sea joto mijo'), pero una navidad que estaban todos sus hijos en el rancho (changata de nombre, hagame el favor) saco su violin y se puso a tocar en la noche.
La semana pasada un derrame cerebral le dio la despedida a don Senen.
Mi padre corrio a verlo pero cuando llego a buscarle ya lo habian enterrado. Mija Victoria se limito a preguntarme si el Don se habia quedado dormido y ya no lo habian podido despertar.
Se me acabaron los abuelos ora si. El ultimo As de la baraja dejo el juego, ya no soy nieto de nadie y eso me da un poco de nostalgia, extranare a mi abuelo como se extranaria a una institucion tan ancestral como el Seguro Social, no es que le haya tenido un gran carino pero su ausencia me hara la vida innedita en muchos sentidos.
Hasta donde estes abuelo, un beso aunque no te gusten.
Seguiremos reportando.


