EL CLUB DE LOS CHINGAZOS

Zaludoz innefable zequito de fanz virtuales, bienvenidos otra vez a este pinchurriento y atemporal espacio de intermitentes renglones que en esta ocasion (mas que en ninguna otra) decidieron mantener el orden gramatical y de ideas sentado en la banca de la ignominia para simplemente escurrir palabras y pensamientos de forma deliciosamente caotica.
Hace algunos años cuando David Fincher hacia peliculas valiosas, se avento el FIGHT CLUB que sirvio y ha servido como materia prima argumental a la vida de una generacion de machos que de pronto no encajabamos en la normalidad que un esquema social obliga.
Profesionistas independientes, sin mas responsabilidad que llegar temprano a trabajar todo se resumia en comprar los muebles, la ropa, el ultimo disco, el coche, la marca de algo, para rellenar el vacio que deja el simplemente estar sin estar, sin peso especifico alguno, como alegara Milan Kundera en la Insoportable Levedad del Ser (todavia le debo a una amiga una copia de ese libro que olvide afuera de la central de camiones de taxqueña, en un puesto de tacos cuyo chef resulto ser mas aficionado a las letras que a los dibujitos del sensacional de luchas, chingao!).
El universo tercermundista al cual tenemos acceso los mexicanos nos deja poco espacio para la superficialidad compulsiva de las compras innecesarias, haciendo que ese dilema moral de llenarnos de lujitos se resume en 'trabajo tanto para apenas pagar lo que necesito'.
Platicaba con el chiquilin el otro dia (es un amigo, no es un albur) sobre como de pronto se nos ha pasado la mano de idiotas pero como hemos seguido en pie para contarlas. El anecdotario de nuestro ilustre club de los madrazos cuenta con experiencias verdaderamente sobrenaturales, con personajes y lugares que como faunos, se apoderan de los vericuetos apocalipticos de las madrugadas laberinticas espumeantes de cerveza y salpicadas de salsa roja y verde.
Y entonces cai en cuenta de que toda mi pinchi mal vibra que he traido desde hace algunas semanas, es como que la manifestacion mas nostalgica de saber que mi pequeño espacio de comodidad se me esta acabando de a poquito.
Mis amigos se casan, mi hija aprende a leer, mi hermano menor va a ser papa (yo le cambiaba los pañales a ese mocoso), los futbolistas mas chidos son menores que yo y sus DTs eran mis idolos de las canchas. En que momento aquella gran cancion se volvio un 'clasico'?.
Como quiera que sea, una vez detectado el origen del problema es mas facil eliminarlo. El paso del tiempo no lo puedo detener, asi que lo mejor es abrocharse el cinturon y disfrutar el viaje (se vale levantar los brazos como chingaos no).
Usemos como primera regla de vida aquella que ocupa el ultimo lugar en los mandamientos del citado clan y que reza 'si esta es tu primera noche, tienes que pelear'.
De los Dust Brothers, extraido del perfecto soundtrack de la movie STEALLING FAT para hacer SOAP.
Seguiremos reportando...

2 Comments:
En esta si te pasate Zanto, te imagino alguien asi de mi pinchurrienta generacion, de aquella que para entrar a los antros teniamos que ponernos "guapos" por que de otra manera el gorila de la puerta no te dejaba entrar y te mandaba a chingar a tu madre. Eso me recuerda la última vez que me ose a entrar a esos antros y cual fue mi sorpresa que andaba un monito de bermuda guaraches y camiseta de tirnates (Dios mio donde quedo la elegancia). En fin me haz servido de inspiracion y si de alguna manera me doy tiempo (y me puedo quitar la hueva que siempre me ha caracterizado) abrire un blog para soltar todo lo que hay en este nicotizado pecho. En fin, la seleccion del soundtrack de la semana no me gusto, hubieras colgado "where is my mind" de los pixies (que no se cuando se volvio clasico ese rolon)
Si sigo vivo (y sobrio) para cuando vuelvas a postear me pongo en contacto, hasta que la vida nos vuelva a poner en el mismo camino
Ah que gran cancion mastro, es vdd se me cerro el pinchi mundo...
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