LOST IN TRANSLATION v2.0
Entrañables lectores de estos hipoteticos renglones, bienvenidos nuevamente a este, su espacio favorito para leer las nuevas desventuras y aventuras de este incauto aprendiz de escritor que lo mismo motiva que decepciona, pero que al final de cuentas toda critica se le escurre.
Asi es, y como usted lo pidio (esta frase es todo un cliche) llegan a estas cronicas las memorias actualizadas de un encuentro de dos mundos, un intercambio cultural que raya en lo onirico, el lado surreal de la globalizacion, con la presencia nuevamente del genial Naoki San. He aqui la historia, no como fue si no como la recuerdo.
De entrada, el maestro del lenguaje traia una pinta mucho mas glamurosa de cuando me despedi de el la ultima vez. Su gorra la intercambio por un peinado trendy y su chamarra de vinil camuflageada por un saco de UNIQLO. El humor lo traia intacto, la tranformacion habia sido superficial solamente.
La noche del reencuentro venia acompañado de toda una banda de yakuzas, una autentica japanese gang que se quiso poner a las patadas con el Zanto y me retaron rondas de sake que primero un tanto timido, luego mas desenvuelto fui aceptando hasta que aquellos dijeron 'ahi muele'. No los hice quedar mal banda querida, la revancha de las batallas anteriores arrojo un favorable y contundente marcador: Mexico 2 - Japon 0.
Al otro dia, me toco regresar la cortesia que hace meses tuvieron conmigo y me invite a cenar a minamigo y su mujer a un restaurante mexicano en Manhattan. Evidentemente aplique la novatada acostumbrada de 'prueba esto, pica un poquito'. El ninja y su mujer al contacto con el chipotle pusieron cara de dragon chino en fiesta de año nuevo y sus ojos recofiguraron sus rostros que parecian ahora de autenticos personajes de la dulce niña Candy y Remi, el rey del lagrimon anime.
Como fue avanzando la velada, les fui trayendo queso con chorizo, tacos de bistek, ceviche de camaron, mole poblano, guacamole, pozole, entre otras excentricidades.
Conforme les iba explicando, me fui dando cuenta que si somos muy pinches locos para comer. Chiles rellenos? Camote? Platano dorado? Chocolate con pollo?
El señor Naoki y su mujer, se pusieron luego de llenarse de totopos con pico de gallo, a jugar al memorama con los nombres de los platillo y demostraron una capacidad de retencion superior al promedio.
Los manjares estuvieron acompañados de vino tinto de baja california, ahi nomas pa que se den un quemon de que si me puse guapo con el señor embajador del sol naciente.
De los aprendizajes lingüisticos de la noche: en japon, nunca decir maraca para referirse a la maraca y kampae como grito de guerra para decir Salud!.
La cuenta lamentablemente no fue tan satisfactoria como la comida, y de ahi a caminar que no me sobro ni para el subway (vengo con un spanglish de miedo).
El soundtrack del encuentro, mas mexicano que la chingada, el culpable de amenizar tantas borracheras, don Jose Alfredo Jimenez y su cancion (que es mi cancion) THE KING aka EL REY.
Como ustedes ya lo saben pero les encanta que se los diga... seguiremos reportando...

3 Comments:
Una oportudidad más para demostrarle al mundo lo gandalla que somos los mexicanos, bien x ti Zanto, eso del chipotle era de cajon!!!!
"He aqui la historia, no como fue si no como la recuerdo."
Ja, 100% Gabriel García Marquez
Ando leyendo los 100 AÑOS DE SOLEDAD y uno se contagia... el chipotle es una sana costumbre nacional, podriamos sugerir que en lugar de un nopal el aguila se deborara la serpiente sobre un chipotle en la bandera mexicana no?... ¬¬
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