sábado, noviembre 12, 2005

Cronicas boludas


Esta semana que paso, a pesar que intente detenerla, anduve en la lejana ciudad de Buenos Aires, por razones que no comentare porque lo importante no es el porque de las cosas, si no los cosas en si mismas (esta frase me la inspiro Borges ora que anduve en sus calles y barrios).

Sobraran los elogios? No creo. El barrio de la Boca, caminito. Puerto Madero, para comer, beber, conocer y no olvidar. La Recoleta, la Florida, Palermo, la calle Corrientes.

La cultura, el arte, la diversion y el desmadre del cono sur vistos a traves de los ojos de este simple pero afortunado mortal.

Me sorprendio ver al Doctor Simi por alla, pero mas me sorprendio percatarme que la fama de engreidos y pedantes no es mas que una fama mal infundada. La gente argentina es atenta, servicial, cordial y amable, en exceso creo.

Comi un bife de chorizo, un tira de asado, unos ravioles de vegetales. Probe su vino tinto (de a litro por dia en promedio) y recorri sus calles a pie.
Estuve en el estadio legendario del BOCA JUNIORS y pise su pasto sagrado. La pasion futbolera del argentino es contagiosa, y su dios el pibe Diego, divide opiniones personales pero nunca dentro del terreno de juego. Ya lo dijo el mismo 10, "el balon no se mancha"... cuanta razon Diego.

Como buen mexicano, casi agredo a un argentino que intento besarme como se usa alla. Sacar el cobre tambien es un acto patriotico, como no.

El tango en cada esquina, en cada teatro, en cada revisteria, en cada confiteria, en cada casa.

Buenos Aires esta para volver, cada que uno pueda y mientras su economia lo permita.

Seguiremos reportando...