martes, febrero 22, 2005

Por que no te callas y te vas




De veras que ir al cine puede ser contrastante...

Tengo algunos años con mi sana costumbre de ir los lunes a la ultima funcion porque es la menos saturada de ociosos y lovotomicos espectadores que disfrutan yendo al cine a presumir que tienen celular, o a pasear a los niños de año y medio, o a leer los subtitulos en voz alta o a ejecutar alguna de las más de 350 excentricidades que he detectado hasta hoy.

Pero esta ocasion, mi experiencia no pudo ser mas bipolar.
En la pantalla, Javier Bardem y Alejandro Amenabar me conmovieron casi hasta las lagrimas (cosa que no es facil), y por otro lado un par de hombres de cromagnon hacian de las suyas regodeandose en cada oportunidad.

MAR ADENTRO es de esas peliculas que no se ven muy seguido en pantalla. Cuanto sentimiento, que capacidad de consentir a la audiencia, que manera de jalarnos las orejas.
Bardem es un maestro, a la altura de cualquier otro con mayor rating o reconocimiento. Por segunda ocasion, me parece, hace el papel de un hombre sano que queda liciado luego de un accidente. Su actuación es brillante, memorable, perfecta.
Amenabar en plan grande nuevamente, demuestra que lo suyo no es otra cosa si no la manipulación del espectador. Musica en el momento oportuno, una direccion de escena exquisita, un montaje impecable.
Si acaso podria reprocharse el epilogo un tanto innecesario.

Muchas lecciones puede aprender uno viendo una pelicula como MAR ADENTRO, la mas valiosa quizas es el de palpar lo ordinario y no perder nunca la capacidad de asombro.


Seguiremos reportando...